Publicado: 14 de Noviembre de 2016

Un amplio sector de la población considera a las garrapatas animales repugnantes pero no presta especial atención a sus picaduras, sin embargo estos ácaros pueden transmitir una gran diversidad de enfermedades. En España las más importantes son la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa, la anaplasmosis, la tularemia y la babesiosis. Y no olvidemos los recientes primeros casos del virus fiebre hemorrágica Crimea-Congo. 

Las garrapatas no son inofensivas

Recoger setas o admirar los colores del otoño paseando por la naturaleza son actividades que nos gusta realizar en esta época del año. 

Pero mejor con atención, ya que en bosques y matorrales podemos entrar en contacto con las garrapatas, esos pequeños ácaros parásitos presentes en toda nuestra geografia, ávidas de encontrar un anfitrión donde alimentarse de sangre.

Las garrapatas, de picadura indolora, nos ponen en riesgo de sufrir todo un catálogo de enfermedades y provocan un gran número de consultas hospitalarias.

Por ejemplo, en el Centro de Rickettsiosis de La Rioja se atienden, cada año, entre 400 y 500 consultas, pero hay que tener en cuenta que por cada caso que se complica y acude al médico hay entre 100 y 200 picaduras más de garrapatas. Asi lo afirma el doctor José Antonio Oteo Revuelta, director del Laboratorio de Patógenos Especiales-Centro de Rickettsiosis y Enfermedades Transmitidas por Artrópodos Vectores del CIBIR (Centro de Investigación Biomédica de La Rioja).

No es cuestión de miedo sino de precaución

El doctor Oteo y su equipo llevan años trabajando en el estudio de las enfermedades transmitidas por las garrapatas e intentando darlas a conocer. Hace unos cinco años que ya descubrieron la circulación del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en garrapatas en España, recogidas de ciervos en el sudoeste de la Península, y que el pasado septiembre dió origen a los dos primeros casos humanos autóctonos de esta enfermedad en nuestro país.

En una entrevista realizada por la agencia SINC, el doctor Oteo afirma que todavía hay muchas personas que consideran a las garrapatas desagradables pero inofensivas y trabaja para dar a conocer que, si bien no es cuestión de tener miedo al contacto con estos animales si que es necesario tener precaución.

Recientemente, su equipo ha supervisado un folleto informativo publicado por la consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de La Rioja, una zona con gran actividad de cuatro familias de garrapatas: Ixodes ricinus, Rhipicephalus sanguineus, Dermacentor marginatus y Hyalomma marginatum, en el que se informa sobre estos animales y qué hacer en caso de picadura.

Existen muchas enfermedades transmitidas por las garrapatas, que dependen en función de la zona geográfica y de los parásitos que circulen en dicha zona. En España las más importantes para la salud humana son principalmente bacterianas, como la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa, la anaplasmosis, la tularemia y la babesiosis. A la lista hay que sumar enfermedades víricas, como el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y también existen otras no puramente infecciosas, como la parálisis neurotóxica.

No obstante, el doctor Oteo afirma que la probabilidad de desarrollar enfermedades en España tras la picadura de una garrapata es muy baja y, además, tienen curación tratadas a tiempo. En este sentido, juega también un papel importante un diagnóstico médico correcto ante determinados cuadros clínicos en un ambiente de posibilidad de picaduras de garrapata.

FUENTE:

www.higiene

ambiental.com